
El Puerto de Comodoro Rivadavia recibió al patrullero oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”,en el marco de una escala operativa que también incluyó jornadas de puertas abiertas para la comunidad.
La llegada de la embarcación representa un hecho significativo para la actividad portuaria local, fortaleciendo el vínculo entre el Puerto, la Armada Argentina y la comunidad. En la ocasión, la administradora del Puerto, Digna Hernando, junto a autoridades municipales y representantes de fuerzas armadas y de seguridad, participaron de la recepción oficial del buque.
Desde el Destacamento Naval Comodoro Rivadavia, su jefe, capitán de corbeta Eduardo Martín Sosa, destacó la importancia de este tipo de visitas para acercar a la comunidad al trabajo que realiza la Armada en el mar y fortalecer los lazos institucionales.
Durante su permanencia en el puerto, el ARA “Contraalmirante Cordero” abrió sus puertas a vecinos y visitantes, quienes pudieron recorrer la embarcación y conocer de primera mano las tareas que desarrolla su tripulación en el control y vigilancia del Mar Argentino.

Un buque estratégico en el Atlántico Sur
El ARA “Contraalmirante Cordero” (OPV-84) es una de las unidades más modernas de la Armada Argentina, incorporada para reforzar el control y la vigilancia de los espacios marítimos.
Cuenta con 87 metros de eslora, cerca de 13 metros de manga y una velocidad superior a los 20 nudos. Su autonomía alcanza las 8.000 millas náuticas, lo que le permite operar durante más de tres semanas sin reabastecimiento, cubriendo amplias zonas del litoral marítimo.
Entre sus capacidades, se destacan sus avanzados sistemas de radares y sensores para la detección y monitoreo de embarcaciones, así como la posibilidad de operar helicópteros y desplegar lanchas rápidas para tareas de patrullaje, control e intervención.
Este tipo de unidades cumple un rol clave en la protección de los recursos del Mar Argentino y en la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva.
Desde el Puerto de Comodoro Rivadavia se continúa promoviendo este tipo de escalas, que no solo fortalecen la operatividad portuaria, sino que también generan instancias de vinculación con la comunidad y ponen en valor la infraestructura y los servicios del puerto local.
